agosto 05, 2008

Joan Puig llama "mal nacidos" a los extremeños por no reconocer la solidaridad catalana

El ex diputado de ERC en el Congreso, Joan Puig, ha calificado de "mal nacidos" a los extremeños por no reconocer la solidaridad catalana y salió en defensa del concejal de Alternativa Baix Gai y candidato de ICV-EUiA a las elecciones generales por Tarragona, Lluís Suñé -que se hizo eco en su blog de una falsa campaña para apadrinar a niños extremeños-, quien opinó que fue "víctima de una campaña fuera de lugar, chapucera, amenazadora" que "deja en evidencia una clara falta de gratitud de las autoridades extremeñas hacia la excesiva solidaridad catalana".

En un apunte en su blog recogido por Europa Press, mostró su "simpatía" con Suñé, e instó al alcalde de Mérida, Angel Calle, a "disculparse" por haber insultado al cabeza de lista de ICV en Tarragona --le llamó "hijo de puta".


"Les guste o no, nuestra solidaridad les ha permitido superarnos (a los catalanes) en calidad de vida, y es de mal nacidos no reconocerlo", censuró Puig, que añadió que "el expolio fiscal que sufre Catalunya es tan excesivo que permite que ciudadanos de La Rioja o Extremadura reciban más euros en inversión sanitaria que los catalanes".

"En lugar de agradecernos esta solidaridad de todos estos años, como hace cualquier hijo de vecino, ellos no, aún quieren más y, además, nos insultan", asevera el ex diputado de ERC. "Alcalde de la bonita ciudad de Mérida, Sr. Angel Calle: ¿A qué esperas para disculparte por haber insultado a la madre de Lluís Suñé y, con ella, a todas las madres de Catalunya? ", concluye el artículo de Puig.

Apoyo a Laporta

Además, Puig salió en defensa del presidente del Barcelona, Joan Laporta, por no utilizar Air Berlin para los desplazamientos del equipo por sus ataques al catalán. A su juicio, si el Gobierno, las instituciones y los ciudadanos catalanes hicieran lo mismo, el catalán se utilizará más de lo que se usa ahora.

"Air Berlín ha perdido su guerra, sus tácticas dignas del peor Goebbels se han demostrado comercialmente calamitosas", comenta Puig en otro artículo en su blog de Internet recogido por Europa Press, en el que da las gracias a Laporta por esta iniciativa, ya que, a su juicio, "no es fácil tomar este tipo de decisiones".

Además, arremete contra quienes han criticado a Laporta por esta cuestión. En este sentido, destaca que "todo el grupo de colaboracionistas" que han atacado al presidente del Bara "son los mismos que perdonaron a Núñez los malos resultados y los chantajes, los que perdonaron la mala gestión a Joan Gaspart y son muchos de los que tenían privilegios comunicativos con el Barcelona".

Puig se pregunta que dirían los que atacan a Laporta por boicotear a Air Berlin si esta compañía hubiera hecho un chiste insultando a su lengua y su país. También arremete contra los, a su juicio, nacionalistas españoles que pretenden "dar lecciones de comportamiento nacional", cuando "son los primeros que utilizan el deporte como arma ideológica de formación nacional española".

Esto quedó demostrado, desde su punto de vista, cuando "la merecida victoria de España a la Eurocopa de fútbol quedó eclipsada por las muestras excesivas y fuera de lugar del nacionalismo español".

"Voté Laporta y dije no a una moción colaboracionista y hoy me siendo más orgulloso que nunca. Gracias Joan, yo todavía tengo en un lugar de honor la foto contigo, no como otros", concluye Puig.

» Artículo publicado en ABC

agosto 04, 2008

La oposición denuncia la gestión de Tarragona 2017


Saltan chispas. La oposición del Ayuntamiento de Tarragona se unió ayer para criticar la gestión que está realizando Tarragona 2017, después de «contrastar» una información que salió aparecida el pasado domingo en el blog del político de Ciutadans Joan Miquel Carrillo, en la que se ponía en tela de juicio las adjudicaciones que ha realizado la entidad privada.
En ella, Carrillo ponía de manifiesto que, desde la creación de la entidad, en noviembre del año 2007, «se han contratado los servicios de la empresa Tecnigenia, hasta en tres ocasiones, referentes a la promoción de la candidatura».


Un solo trabajador

En el ‘post’, el político tarraconense asegura que a empresa Tecnigenia tiene por razón social «Servicios generales de ingeniería de Tarragona S.A.» y que se constituyó el 20 de Marzo de 2007, coincidiendo en el tiempo con el anuncio de Agustí Mallol de su apoyo al actual alcalde ante las elecciones municipales que se celebrarían el 27 de Mayo de 2007.
Su objeto social es el de «estudios de ingeniería y arquitectura, realización de trabajos de obra civil y ensayos mecánicos e hidrostáticos». Carrillo añadió que «a pesar de su falta de experiencia y de que su objeto social eran los servicios de ingeniería, en poco más de un año desde su creación esta empresa se ha adjudicado tres trabajos de diseño web, animación gráfica y del dossier de promoción». Todo, valorado en 580.000 euros.

Se da la circunstancia, según el blog y la oposición municipal, que «el administrador único de esta sociedad es Francisco Luengo Corral, estrecho colaborador de Mario Rigau en su etapa en la UGT». Francisco Luengo ha presidido la CTAC (Confederación de Trabajadores Autónomos de Catalunya) y es coordinador sectorial de comercio de la UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos), ambas instituciones dependientes de UGT.

Los tres encargos

En el escrito que ha sido la causa de la polémica se especifica que la primera adjudicación de todas ellas es el desarrollo del sitio web de la candidatura, contratada el pasado mes de diciembre a Tecnigenia sin concurso público (por no ser requerido). «Al menos parte de dichos trabajos fueron subcontratados a su vez por Tecnigenia a dos empresas especializadas, Evolutt y Exxito», indicó Carrillo.

Posteriormente, en enero, «la empresa Tecnigenia se volvía a adjudicar los trabajos de ejecución de un Motion Graphic (spot promocional de la candidatura presentado en Febrero de 2008)». Finalmente, en febrero, la compañía «negociaba un acuerdo de colaboración con el gigante español de la ingeniería Técnicas Reunidas. Dicho acuerdo daría sus frutos el pasado 12 de Junio, cuando un consorcio empresarial integrado por ambas empresas se adjudicaba el dossier promocional de la candidatura por un valor inicial de 500.000 euros y, de nuevo, sin concurso público», añadía el político.

Explicaciones inmediatas

El portavoz municipal de CiU, Joan Aregio, lamentó ayer que «han pasado cinco días y el alcalde no ha realizado ningún desmentido. Creemos que debe dar explicaciones de inmediato para poner los puntos sobre las íes. Esto es un proyecto de toda la ciudad».

El líder nacionalista, que reivindicó su «apoyo total» a la candidatura y defendió su «presunción de inocencia», se preguntó «si esta empresa tiene la experiencia suficiente para desarrollar las tareas que se le han encargado». Aregio indicó que «no hay ilegalidad, pero siempre debe quedar muy claro lo que se hace con el dinero público». En este sentido, afirmó que «el convenio del Ayuntamiento con Tarragona 2017 era de 300.000 euros en tres años».

Por su parte, Alejandro Fernández (Partido Popular), se cuestionó «¿por qué no se contrató directamente a las compañías que realmente hicieron los trabajos? Siempre habíamos confiado en la dirección de la candidatura, pero ahora esto ha quedado muy tocado». Pese a ello, ambas formaciones no se mostraron partidarios, de momento, de pedir la dimisión del presidente ejecutivo de la candidatura, Mario Rigau.

» Artículo publicado en Diari de Tarragona

julio 31, 2008

Apel.les Carod vuelve a tener un cargo en el departamento que dirige su hermano

Apel·les Carod-Rovira, hermano del consejero de la Vicepresidencia, Josep Lluís Carod-Rovira, vuelve desde este martes a tener un cargo en el departamento dirigido por este último, al ser nombrado delegado de la Generalitat en Francia. En el primer gobierno tripartito ya dispuso de otro cargo. El Gobierno catalán ha aprobado en su reunión de hoy el nombramento del abogado Apel·les Carod-Rovira, de 50 años y nacido en Cambrils (Tarragona), como delegado de la Generalitat en Francia, un cargo que estaba vacante desde que el 27 de febrero del 2007 fue cesada Montserrat Casals.

El nombre del hermano del ex presidente de ERC Josep Lluís Carod-Rovira como sustituto de Casals ya sonaba con insistencia desde hace semanas en la secretaría de Asuntos Exteriores de la Generalitat, y después del nombramiento del delegado de la Generalitat en Londres, Xavier Solano, la designación de su homólogo en París figuraba como una de las prioridades. Antes fue director general de Asuntos Interdepartamentales, también bajo el mando del ex presidente de ERC.


En la anterior legislatura, el primer Gobierno tripartito nombró a Apel·les Carod-Rovira como director general de Asuntos Interdepartamentales, un área que estaba inscrita en el departamento del que era titular su hermano Josep Lluís como primer consejero. Posteriormente, el cargo de Apel·les Carod fue elevado de rango (secretario de Coordinación Interdepartamental), aunque el departamento ya no estaba dirigido por su hermano, sino por su sustituto, Josep Bargalló.

La presencia de un hermano de un consejero ocupando un cargo dentro del mismo departamento no es un hecho aislado en la historia de los dos Gobiernos tripartitos, ni tampoco está limitado al caso del actual titular de la Vicepresidencia, Josep Lluís Carod-Rovira. Manel Nadal, secretario general de Movilidad en el Departamento de Política Territorial y Obras Públicas, dispone de cargo en la cartera de la que es titular su hermano, Joaquim Nadal, desde el primer Gobierno presidido por Pasqual Maragall y hasta ahora.

Este mismo ex presidente de la Generalitat designó a su hermano, Ernest Maragall, como secretario del Gobierno catalán durante su mandato, si bien actualmente es el consejero de Educación en un Gobierno del que no forma parte su hermano.

» Artículo publicado en El País
» ABC: Carod-Rovira enchufa a su hermano Apel.les

julio 30, 2008

Vuelve a casa, vuelveee, por caridad

Cuando lo oí por la radio era muy temprano, me estaba afeitando, y creí haberme equivocado de emisora. Pensé que se trataba de un programa humorístico. Tardé en comprender que no era otra de esas burlas cansinas con las que llenan el tiempo muerto los medios de persuasión, sino que la frase era verdadera y había sido pronunciada por el jefe de los socialistas catalanes, por el más grande socialista de todo Cataluña, para entendernos. Más tarde volví a oírla y esa vez me fijé más en la segunda frase. De momento, sin embargo, estaba yo dándole vueltas a la primera.


La primera frase era "Te queremos mucho José Luis". Una frase cariñosa y seductora, una frase doméstica y con suave aroma a tía solterona. Ahora bien, dicha por el más grande socialista que han logrado producir los catalanes y dirigida al socialista absoluto, al presidente de todos los socialistas españoles, me pareció algo soberbio y augusto. Jamás, durante mi triste juventud izquierdista, había yo oído nada semejante en un camarada. Es más, frases similares eran tenidas por sentimentalismo pequeño burgués, algo más bien del Opus Dei o de los sindicalistas verticales. Ahora por fin el amor entraba en el discurso socialista. Aquel lugar severo, de una racionalidad rigurosa, desnudo de emociones y entregado al análisis de las condiciones objetivas, se ha humanizado. Los socialistas ya no son individuos que consideran la política como una ciencia, ahora son un grupo de parientes, de creyentes, de romeros, atados por relaciones amorosas. ¡Qué inmenso alivio!

Pero aún me quedaba lo mejor. La segunda frase era algo que yo no creí poder escuchar jamás en boca de un hombre de izquierdas: "¡Pero amamos más a Cataluña!" Debo confesar que rompí a llorar. Tantos años oyendo ese tipo de frases en boca de los caudillos españoles, africanos y latinoamericanos, ¡y ahora por fin la oía en boca de un socialista más o menos europeo! Ya nunca nadie podrá acusar a la izquierda de combatir más por la lucha de clases que por la nación. ¡La izquierda ya es como los de aquí de toda la vida!

Félix de Azúa

» Artículo publicado en El Periódico, recogido de El Boomeran(g)

julio 28, 2008

¿Ya has firmado?



Clip con imágenes de los actos realizados por Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía durante el mes de julio de 2008 para recoger firmas de apoyo al Manifiesto por la Lengua Común

julio 11, 2008

Ciudadanía y lengua común

Como el mío va a ser uno de los pocos artículos que se publiquen en este periódico [El País] a favor del Manifiesto por la Lengua Común, permítanme que empiece con algo de melancolía. El documento en cuestión derrocha miramientos y renuncia a cualquier denuncia o acusación: no contiene críticas contra el Gobierno, ni contra la oposición, ni contra ninguna de las Administraciones autonómicas. Como el poeta, está a punto de perder su vida por delicadeza. Tampoco incurre en un alarmismo exagerado (se limita a señalar lo que es una preocupación generalizada en nuestra sociedad, como demuestran las firmas obtenidas de personalidades ilustres de las letras, las ciencias, el arte, el comercio o el deporte, muchas de las cuales no han firmado ningún manifiesto en su vida), y se centra en recomendar medidas preventivas antes de que lo peor sea además irremediable.


Ni que decir tiene que reconoce todas las lenguas oficiales como igualmente españolas (lo que sin duda puede haber molestado a algunos) y formando parte del patrimonio cultural y social que compartimos, merecedoras de estímulo y salvaguardia. En el Manifiesto no sólo se defiende el derecho de quien lo desee a ser educado en castellano, sino también el derecho semejante a ser educado en catalán en Cataluña, en euskera en el País Vasco, en gallego en Galicia, etc. Éste es el Manifiesto que ha sido denunciado como xenófobo, imperialista, contrario al pluralismo cultural y hasta partidario del exterminio de los hablantes de lenguas minoritarias. Un político catalán lo calificó como "un insulto a la inteligencia": bueno, entonces usted no tiene por qué considerarse ofendido, buen hombre. Y lo mismo vale para los demás. Por decirlo churchilianamente: nunca quien no agredió a nadie fue agredido por tantos.

Es curioso: a los que hemos luchado durante bastantes años a favor de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, las tergiversaciones polémicas que se utilizan contra el Manifiesto nos recuerdan irresistiblemente las que oímos tantas veces contra esa necesaria materia académica. Destinos paralelos: en un caso, se ofendió involuntariamente las prerrogativas que considera intocables la Iglesia católica, y en el otro, las que se atribuye la jerarquía nacionalista, dos poderes fácticos de fundamentación mitológica que consideran persecución totalitaria cualquier merma de sus privilegios autoconcedidos. Interesante semejanza, que merece ser examinada más despacio.

Primera similitud: para criticar con mayor comodidad, se inventan el contenido de la asignatura y el contenido del Manifiesto. Según unos manipuladores, la Educación para la Ciudadanía se dedica a hacer proselitismo homosexual y a recomendar que nadie se case si no es con persona de su mismo sexo. Como no faltan manuales delirantes propuestos para la materia, otros se dedican a entresacar proclamas a favor de Fidel, Chávez y la abolición inmediata del capitalismo. Intentar que se recuerde en sus justos términos el temario oficial es tiempo perdido. De modo semejante, algunos decretan que el Manifiesto sale en defensa de la lengua castellana, empeño risible porque nuestro idioma goza de excelente salud, es hablado por 400 millones de personas y de nada hay que protegerlo. Según otros -pertenecientes a la lunatic fringe de varias autonomías bilingües-, el Manifiesto persigue abolir nuestro pluralismo lingüístico y cultural, exterminar al diferente, etc. Rogar que se lea el Manifiesto para comprobar que lo que se trata de defender son los derechos de los castellanohablantes sin mermar el bilingüismo o que estamos tan convencidos de la pujanza universal del castellano que por eso nos parece crucial reforzarlo como lengua común de España es tarea ociosa: la caricatura resulta polémicamente más rentable.

Segunda similitud: tanto la asignatura como el Manifiesto son inútiles, superfluos y refuerzan al poder establecido. Unos nos dicen que todo el mundo sale ciudadano de la escuela por la convivencia con los demás y sobre todo por la enseñanza de los padres. ¿Para qué adoctrinarles con teorías políticamente correctas que les hagan dóciles al relativismo moral dominante? Los otros aseguran con total convicción que no existe problema lingüístico en ninguna parte, salvo en la imaginación de la extrema derecha. No es verdad que haya comunidades donde no se pueda escolarizar a los niños con plena naturalidad en castellano, ni es cierto que en ellas los impresos oficiales sólo se faciliten en la lengua autonómica, ni es verdad que la señalización de vías públicas tampoco sea bilingüe, ni que el conocimiento de la lengua co-oficial tenga un valor desmesurado en concursos y oposiciones, etc. Esas denuncias son invenciones en la mayoría de los casos, o simples anécdotas irrelevantes cuando resultan probadas. Los que de veras sufren son quienes intentan manejar una lengua distinta del castellano: ¿hay algo más difícil y peor visto que hablar catalán en Cataluña, euskera en el País Vasco o gallego en Galicia? Todo son problemas y cortapisas para los héroes que a tanto se atreven... El Manifiesto es una apología de la represión y de la prepotencia vigente, puaf.

Tercera similitud: ¡vuelve el franquismo! Educación para la Ciudadanía es un revival de la Formación del Espíritu Nacional (que nada tiene que ver con las sanas lecciones de identidad que se dan en las autonomías nacionalistas), así como el Manifiesto defiende la lengua del Imperio, según enseñó Girón de Velasco. ¿Cómo no nos habremos dado cuenta antes? Bien claro está; el último canalla que se preocupó por la unidad de España fue Franco, y sólo a él podía ocurrírsele adoctrinar en valores políticos comunes. Menos mal que aún quedan vigías para dar la voz de alarma y señalar que por allí resopla el fascismo. Debemos estarles eternamente agradecidos... y obedecerles sin rechistar.

En fin, dejémoslo estar. Los defensores de la inmersión lingüística ven en ella la única forma de evitar guetos y de garantizar la convivencia cultural. Si nosotros fuésemos nacionalistas españoles, aceptaríamos el razonamiento pero aplicado a toda España: inmersión lingüística general en castellano para la educación pública, a fin de evitar que Cataluña, Euskadi, Galicia o Baleares se conviertan en guetos dentro del país. Es la doctrina vigente en Francia, que no es el peor Estado europeo ni en cultura ni en democracia. Sin embargo, no es eso lo que reivindicamos. El Manifiesto no pide inmersión en castellano de los que tienen otras lenguas maternas, sino que no se imponga otra lengua a los que prefieren el castellano. En general, la lengua común no requiere en las comunidades bilingües trato privilegiado, sólo que no se la persiga ni obstaculice como hoy se hace. Con eso basta.

Por lo demás, admito que se nos discuta, pero no acepto que se nos descalifique con infundios sectarios como han hecho reciente y reiteradamente el Partido Socialista y el Gobierno. La decencia política no se funda en el optimismo, como cree Zapatero, sino en la veracidad. Decidido: en cuanto nos repongamos de este Manifiesto, hay que preparar otro contra el uso impune de la mentira por los políticos.

Fernando Savater

» Artículo publicado en El País

julio 10, 2008

¡Socorro!

El pasado 23 de junio, Fernando Savater presentaba en buena compañía un Manifiesto por la lengua común. El título no ha sido citado en ninguno de los 800 artículos del Tambor del Bruc mediático que de inmediato se publicaron en la prensa catalana, la cual, naturalmente, tampoco reprodujo el texto. El título no era del gusto de los nacionalistas, de modo que pasaron a llamarlo "Manifiesto en favor del castellano", frase que no figura en ningún lugar ni forma parte del contenido, ya que el castellano no necesita de ningún favor, pero ¿qué más da? ¿Vamos a detenernos a pensar un poco, antes de cargar el trabuco y disparar a bulto cuando la Patria está en peligro? Todos los artículos venían a decir lo mismo, pero con algunos matices notables.


Los más delirantes no eran los viejos amigos del Avui o del Punt Diari, sino los desconocidos del ilegible diario Público, órgano del presidente del Gobierno central, o sea, del Estado. Titulaban a seis columnas: "El nacionalismo español hace de nuevo política con las lenguas". Los nacionalistas con mala conciencia siempre quieren que todo el mundo sea nacionalista para así quedarse más aliviados y compartir la culpa. Cree el ladrón... Para su desdicha, incluían en la doble página las estadísticas de la Generalitat sobre los usos del catalán y en ellas se afirma que más de la mitad de los catalanes prefiere como primera lengua el castellano. La humilde petición de que aquellos que lo deseen puedan usar su lengua materna en la educación, la Administración pública y la vida cotidiana sin que les caigan multazos o broncas, es "nacionalismo español" para los orgánicos de Zapatero. Tome nota.

Como movido por un resorte, el partido de los socialistas catalanes declaró pomposamente que el manifiesto era "innecesario". No aclaró su portavoz, Miquel Iceta, qué es lo que le parece necesario al PSC. Pocos días antes, la oposición en pleno le había preguntado por 5.000 millones de pesetas que se han esfumado persiguiendo a una almeja brillante. Tampoco entonces Iceta había considerado necesaria la pregunta. Lo que para el PSC sea necesario, es un arcano insondable. Los socialistas catalanes van aproximándose cada vez más a un modelo adorable, el de la corte de Catalina la Grande.

Ninguno de los 800 artículos antes mencionados hablaba del contenido del manifiesto, el cual se puede resumir del siguiente modo: si cualquier ciudadano catalán, como el actual presidente de la Generalitat, puede educar a sus hijos en alemán, en francés, en italiano o en inglés, ¿hay alguna razón para que no pueda educarlo en español? Y de haberla, ¿cuál es? La mentira oficial es que no hay problema para escolarizarse en español; la realidad es que ni hablar del peluquín. Intente indagarlo. Chocará contra un muro de cemento. Se sentirá como alguien que quiera darse de baja de Telefónica. Acabará en el psiquiátrico.

Como, según el Tambor del Bruc mediático, el asunto del manifiesto no era el que acabo de exponer, los artículos se veían obligados a hablar de temas muy inspirados: la "supremacía del castellano", la "lengua del imperio", el "ataque contra el catalán...". Todo mentira, ¿pero de cuándo acá un nacionalista va a respetar la verdad? La verdad es, sencillamente, aquello que los nacionalistas decretan que es verdad. Y sólo es verdad lo que es bueno para Cataluña, siendo ese ente lo que en cada momento les conviene. Y punto, añade Catalina la Grande.

Había algo, sin embargo, más significativo si cabe. La mayoría de los artículos procedían al insulto, práctica española donde las haya cuando flaquean los argumentos: franquistas, fachas, españolistas ("de mierda"), imperialistas. Un Jordi Sánchez nos llamaba a los firmantes "miserables" en este mismo periódico porque nos negábamos a pagar su hipoteca. Algunos artículos eran deliciosos, como el de un profesor de la Universidad de Girona que exponía el punto de vista guipuzcoano: lo que hay que exigir, venía a decir, es que todos los españoles aprendan catalán. Un hombre generalmente moderado, Antoni Puigverd, aseguraba que el manifiesto rompía los últimos puentes entre Cataluña y España. Volveré sobre ello. No obstante, estos intelectuales olvidaban un detalle de cierta relevancia: todos sus artículos estaban escritos y publicados en español.

Los nacionalistas consideran indudable su derecho a escribir y publicar en la lengua que (dicen) está destruyendo al catalán. Creen tener derecho a suprimir de sus vidas el catalán y pasarse al español cuando les parezca oportuno, con el fin de insultar (y cobrar por ello) a unos ciudadanos que jamás han atacado el catalán ni perderán un minuto de sus vidas en semejante tontería. Así que estos pensadores nacionales pueden eliminar el catalán y hacer uso de la lengua asesina del catalán cuando les viene en gana y pueden poner en peligro la supervivencia de la lengua que dicen proteger, pero que unos ciudadanos pidan educar a sus hijos en la lengua que estos nacionalistas utilizan cuando les conviene, eso es fascismo, franquismo, imperialismo, y no es pederastia porque Dios no lo quiere. Si alguien entiende la ética de los nacionalistas, por favor, que escriba una tesis doctoral.

La traca final ha sido de lo más levantina. Animado por tan honradas huestes, el anciano Jordi Pujol ha cogido el alfanje. "[Pujol] llama a combatir 'sin miedo' la falta de respeto a Cataluña", según titulaba el diario de la burguesía catalana el 2 de julio. Lo de "sin miedo", entrecomillado por la redacción, pone los pelos de punta. El texto del patriarca es: "Combatir con decisión y confianza, sin miedo, y sin respeto para quien no nos respeta". A Pujol le animó mucho lo de las caricaturas de Mahoma: qué demonios, hay que hacerse respetar. A partir de su llamamiento a la guerra santa y conociendo de primera mano (y puño) a los cejijuntos y democráticos grupos de falangistas catalanes que suelen actuar en estos casos, los firmantes andamos escondiéndonos en las masías de recreo de algunos consellers y diputats solidarios. Sobre todo desde que Montilla ha decidido que incitamos a la "catalanofobia". No sus socios separatistas, no las juventudes de la "puta España", no Carod y Rubianes, no: el odio a Cataluña lo inducimos nosotros. Muy honesto.

Amigo Puigvert, si te lo permiten tus principios, deja abierto algún puente para que cuando lleguen los hijos de Bin Laden a quemarnos (vivos o en efigie), los cuatro gatos que aún nos tomamos en serio a este país podamos salir arreando hacia lugares más democráticos, menos violentos, más civilizados.

Félix de Azúa

» Artículo publicado en El País

julio 09, 2008

Crónica de una encerrona


Recientemente ha recorrido toda Cataluña una exposición titulada "Un mar de llengües - Parlar a la Mediterrània", llena de buenas intenciones, como (según la propaganda):

- Apropar els visitants a les societats i cultures de la Mediterrània des de la llengua.
- Promoure el coneixement i la defensa de la diversitat lingüística general i mediterrània en particular.
- Aportar una visió de la Mediterrània com a espai de contacte, intercanvi i enriquiment lingüístic i cultural.
- Etc, etc ...

Lo primero que nos sorprendió al visitar la muestra fue que, a pesar de encontrarnos en un país que tiene dos leguas oficiales , al castellano, que es la legua materna de más del 50% de los ciudadanos de Cataluña, y el catalán, no había ninguna referencia al castellano que no fuera anecdótica.

La lengua vehicular de la exposición era únicamente el catalán y se hacía referencia a la relación de esta lengua con el francés, el serbocroata, el turco, el árabe, el occitano, el italiano , el griego, etc... pero el castellano no aparecía para nada, salvo al hablar de los lenguajes de los signos. Se ofrecían datos extravagantes como que el castellano o español es únicamente hablado por 31.000.000 de personas en España, o unos mapas absolutamente fantasiosos donde se nos informaba, por ejemplo, que en Burdeos no se habla el francés sino el occitano. En fin, allí había bastante más delirio que ciencia.

La guinda fue una conferencia que pronunció un lingüista madrileño, Juan Carlos Moreno con el título "El nacionalismo lingüístico, una ideología destructiva", que es al que hace referencia este reportaje.

Allí fuimos un grupo de militantes de C's, entre los que se contaba el diputado Antonio Robles, y tuvimos ocasión de hablar claro y alto, poniendo en evidencia el montaje nacionalista de una exposición pretendidamente didáctica y de homenaje a la convivencia de las lenguas y que en realidad no era sino una nueva patraña nacionalista perpetrada con el dinero de los sufridos contribuyentes catalanes y un ataque indisimulado a la lengua castellana.

Los nacionalistas, con el PSC y Montilla al frente siempre están quejándose de la falta de financiación, pero con el dinero de que disponen se cuidan muy bien de subvencionar actos como este que son un insulto a la inteligencia y unos buenos ingresos para sus correligionarios.

» Ver artículos publicados en este blog sobre la exposición 'Un mar de llengües'

julio 07, 2008

Conferencia de Manuel Jiménez de Parga: 'El presidencialismo encubierto'



El expresidente del Tribunal Constitucional D. Manuel Jiménez de Parga pronunció el miércoles 02/07/2004 una conferencia sobre el tema 'El presidencialismo encubierto' en el Colegio de Abogados de Barcelona.

Al evento acudieron varios militantes de C's.

julio 04, 2008

Camiseta roja en el Parlament de Catalunya



Albert Rivera mostró ante el pleno del Parlament del 02-07-2008 una camiseta de la selección española en la que estaban impresos los nombres de los jugadores catalanes que jugaron con el equipo que el el domingo ganó la Eurocopa de fútbol.

Al M.H. Montilla no le hizo gracia.